Gracias al Diagnóstico Genético Preimplantatorio ofrecido por la sanidad pública andaluza, el pasado domingo ha nacido Javier, el primer bebé español libre de enfermedades congénitas.
Sus padres optaron por efectuar esta técnica con la finalidad de que la sangre del cordón umbilical del pequeño sirva realizar un trasplante de médula y salvar a su hermano Andrés, que padece una grave anemia congénita (Beta-Talasemia mayor).
Un equipo de investigadores del Wellesley College en Massachusetts comprobó que el consumo excesivo de alcohol potencia el achicamiento cerebral que todos los seres humanos experimentan a medida que envejecen.
El volumen de la masa cerebral decrece de forma natural, aproximadamente un 2% cada década.
El sexomnio es literalmente la actividad sexual durante el sueño llevada a la práctica, ésta va desde intensos gemidos de placer, masturbación a la intención de tener sexo con la pareja sin que el soñante se percate de sus actos.
El doctor Colin Shapiro, director de la Clínica del Sueño y Alerta del Toronto Western Hospital (Canadá), fue el que le dio nombre a este trastorno tan singular, el científico aclaró que se trata de una perturbación del sueño REM y que no se lo debe confundir con sonambulismo, que suele generarse antes de esta etapa del dormir.
El trabajo de oficina o las labores que implican pasar muchas horas sentados frente al ordenador, hacen que tomemos malas posturas a pesar de que contemos con la mejor de las sillas y esto trae graves consecuencias, dolores musculares, contracturas, entumecimiento, etc.
Talia Elena Radford una graduada en diseño industrial de la facultad de artes aplicadas en Viena ha creado una magnífica solución para este problema, puso a tabajar la cabeza y diseñó una camiseta inteligente que corrige las malas posturas haciendo que el usuario tome de inmediato una posición adecuada y saludable.
Estudiosos japoneses se han tomado el tiempo en desarrollar una almohada antironquidos, la solución que esperaba más de una esposa insomne por causa de los ruidos nasales de su marido.
Ibiki Makura, la súper almohada tiene un dispositivo que detecta cuando el durmiente comienza con su sinfonía nocturna y emite vibraciones que lo hacen cambiar la postura de su cabeza, además es posible ajustar la sensibilidad del almohadón hasta tres niveles diferentes.
Un grupo de estudiosos de la Unión Europea han realizado el proyecto “My Heart”, se trata de prendas inteligentes encargadas de controlar y monitorear los latidos del corazón en personas que sufren insuficiencias cardíacas.
Esta ropa biométrica funciona con un dispositivo que mide la tensión arterial y registra los signos vitales de la persona durante todo el tiempo en que estuvo en contacto con su cuerpo, trasmitiendo dicha información a un hospital determinado.
Para cuidar el corazón y preservar su salud además de hacer ejercicio, hay que llevar un vida sana y alimentarse adecuadamente.
Lo recomendable es ingerir gran cantidad de frutas y verduras, reducir la incorporación de sal a las comidas, comer alimentos ricos en calcio, magnesio, de vitaminas A y C, de fibra, grasas no saturadas y carbohidratos.
La Cruz Roja junto con la Fundación Tecsos, están trabajando en innovadores inventos que ayudarán en la seguridad de los abuelos que viven solos.
Algunas de estas creaciones controlan la cantidad de pasos que los ancianos caminan por día, si se han levantado de la cama y no han vuelto, si dejaron el gas de la cocina abierto o si su presión arterial está muy alta.
Científicos del Toronto Western Hospital de Canadádescubrieron accidentalmente un mecanismo que podría ayudar en el tratamiento de enfermedades neurológicas progresivas e incurables como el Alzheimer y el mal de Parquinson.
El descubrimiento no fue intencional ya que todo comenzó cuando se le practicaba a un hombre obeso de 50 años un tratamiento de neurocirugía experimental para intentar reducir su apetito.
Las navidades se han convertido en las fiestas del año en las que más excesos se hacen. Se come más de la cuenta, se bebe más de la cuenta y se baila más de la cuenta.
Todos estos ingredientes, mezclados con la falta de sueño y un desenfrenado deseo por apurar al máximo los últimos días del año, dan como resultado un elevado número de infartos.