Los Hunos no eran como se piensa, una tribu bárbara entre las varias germanas, sino, todo lo contrario. Eran una confederación de tribus Euroasiáticas y sí fueron llamados bárbaros por los romanos, ante un intento de dominación sufrido en los siglos IV y V.
Su máximo exponente era Atila el Huno, el más poderoso y a su vez el último líder de esta tribu y llegó a conformar el mayor imperio de su época con una extensión territorial que abarcaba desde Europa Central hasta el Mar Negro por un lado, y desde el Báltico hasta el Danubio por el otro.
Badajoz tiende a ser una de las ciudades con mayor patrimonio histórico de España, sino la mayor, gracias a los recientes hallazgos arqueológicos romanos que se han descubierto, entre ellos una columnata similar a la que se encuentra en el teatro de Mérida.
Además de ello, han encontrado un togado completo de mujer, un retrato femenino, capiteles, estucados y varias piezas de una estatua militar. La sorpresa por los descubrimientos no ha pasado desapercibida para los trabajadores del yacimiento, los cuales celebran los mismo aduciendo que los hallazgos serán cada vez mayores.
Sería imposible hablar del Imperio Romano en un post de este estilo, por ende, nos remitiremos simplemente a mencionar sus rasgos característicos con el fin de tener una noción sobre este poderoso imperio de la Antigüedad. Comencemos con que fue una etapa de la civilización romana de la Antigüedad Clásica, cuya característica principal era su forma de gobierno, autocrática.
El vasto territorio ocupado por Roma, comprendía desde el Océano Atlántico hasta el Mar Negro, el Mar Rojo y el Golfo Pérsico al este, y desde el desierto del Sahara hasta los ríos Danubio y Rin. El nacimiento del imperio se da debido a la expansión de la capital, Roma, luego de las Guerras Púnicas que la obligaron a salir de sus límites naturales.
El 31 de agosto del año 12, nace en Anzio (Imp. Romano), Cayo Julio César Augusto Germánico (en latín Gaius Iulios Caesar Augustus Germanicus) más conocido para todos nosotros como Calígula, uno de los más despiadados mandatarios del antiguo Imperio Romano.
Su apodo Calígula, proviene de Caliga, palabra empleada para denominar las sandalias de los romanos ya que por haber crecido en campamentos militares, las usaba todo el día y los soldados le apodaron de ese modo (botitas en latín) de un modo afectuoso.