En el día de ayer un británico radicado en España ha dado que hablar en Japón. No tuvo la mejor idea que desnudarse y lanzarse al foso del Palacio Imperial de Tokio, residencia del emperador y su familia, para nadar en sus aguas.
El turista estaba recorriendo la zona con 5 compañeros cuando, según se comenta, se le cayó algo al lago y no dudó en hacer lo posible por recuperarlo.
Al parecer la vieja historia de la mosca en la sopa o cualquier otro insecto pululando dentro del plato de comida para evitar pagar la cuenta del restaurante es cosa del pasado, ahora la clave está en simular un infarto, sí aunque suene insólito así lo cree al menos Robert Farnam, un farsante amante de la glotonería y de los beneficios gratuitos.
Un día en la vida de este hombre está plagado de escenas dramáticas en las cuales representa un ataque al corazón, pero como toda mentira tiene patas cortas su ingeniosa treta no le duró lo que el hubiese querido.
En la ciudad de Buenos Aires, un hombre de 33 años llamado Raúl Ernesto Piñel asesinó a su progenitor pero no satisfecho con esto le quito el corazón y los riñones y se los comió luego de cocinarlos con ajo y perejil al mejor estilo Hannibal.
El asesino, un ex presidiario, pudo ser apresado gracias a la denuncia de un vecino que divisó gran cantidad de sangre en el hogar del padre de Piñel; cuando los oficiales llegaron a la vivienda lo encontraron con las manos bañadas en sangre y restos humanos esparcidos por doquier.
La policía de Tailandia está desconcertada debido a que el domingo pasado encontraron a Wiroj Banlen un hombre de 40 años, muerto en una vía de servicio cerca de Lamsai, en la provincia de Ayutthaya, con un cadáver de cobra enredado en sus manos y un condón puesto en el pene.
Saben que la causa del deceso fue el veneno que el reptil le inyectó en numerosos ataques en las piernas y en la cara, ademas la autopsia reveló la existencia de carne de víbora entre los dientes del fallecido de lo que se deduce que este habría mordido al animal como venganza.
Un extraordinario curso de ballet se está desarrollando en la localidad de Timisoara, al oeste de Rumania y lo que lo hace especial es que está dirigido a los policías que dirigen el tráfico.
Las clases de baile están a cargo de dos ex bailarines de la Opera de la cuidad y cuentan con 20 alumnos que asisten dos veces por semana.
Juan Molina, un hombre chileno con 24 años de servicio en las fuerzas policiales fue arrestado por sus propios compañeros mientras se desplazaba con 94 kilos de cocaína.
El corrupto policía y 4 acompañantes estaban pasando un peaje con 2 automóviles cuando fueron detenidos, al parecer se dirigían al norte del país con el objetivo de comercializar la droga.