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En una nota anterior les comentaba acerca de la adicción a las cirugÃas estéticas y los posibles orÃgenes que puede tener esta patologÃa. Hoy les daré claros ejemplos que muestran hasta qué punto puede una persona adicta al bisturÃ, modificar su imagen y no siempre consiguiendo buenos resultados.
Hang Mioku, una mujer coreana de 48 años comenzó a modificar su aspecto cuando tenÃa 28 años para nunca detenerse. Presa de su desorden psicológico se sometió a decenas de operaciones hasta que desesperada se inyectó aceite de cocina, lo que terminó de desfigurar su cara.
Otro caso es el de la llamada “mujer gato”, Jocelyn Wildenstein ya se realizó más de 30 cirugÃas destruyendo su rostro para conseguir el espantoso aspecto con el que se la puede ver ahora.
Michael Jackson es otro singular personaje el cual se sometió a incontables operaciones para cambiar totalmente su imagen y por ende sus caracteristicas raciales, logrando como resultado una fachada caricaturesca, humanoide y sumamente desagradble. Algunas otras personalidades que han pasado más de una decena de veces por las máginas manos de algún médico cirujano son: Cindy Jackson, Miles Kendall, Madonna, Elizabeth Taylor, Pamela Anderson… sólo que éstas han obtenido resultados mucho más agradables y “estéticos”que los anteriores. Envía a Facebook / Envía a Twitter |



