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Una vez más el mundo es testigo de la nobleza animal. Recientemente ocurrió un singular hecho en Melbourne, Australia. Un pequeño perro llamado Leo dio claras muestras de que para los animales el valor de la vida va más allá de lo que marque su instinto ya que en este caso la propia supervivencia y la rivalidad entre especies pasó a segundo plano.
La casa donde Leo vivía fue presa de un gran incendio, cuando se desató el fuego la familia junto con otras de sus mascotas abandonó el lugar pero el perrito se negó a partir para proteger a los felinos que habían quedado presos entre las llamas. El can arriesgó su vida para preservar la de 4 pequeños gatitos negándosela posibilidad de actuar por su propio beneficio. Cuando los bomberos socorristas ingresaron a la vivienda encontraron al can en muy mal estado junto a la camada de felinos y para reanimarlo tuvieron que resucitarlo con masajes cardíacos y oxígeno. Felizmente el perrito y los gatitos fueron rescatados ilesos de las llamas y toda la familia volvió a reunirse. Los dueños están llenos de orgullo por el accionar de su heroica mascota que se ha convertido el héroe de la cuidad. Y luego preguntan por qué muchas veces se prefiere a los animalitos antes que a las personas. Si mal no recuerdo hace poco tiempo otro can emocionó al mundo con su noble accionar, una perrita socorrió y cobijó a una beba que tenía horas de nacida a la cual “su madre” había abandonado para que muriera de frío en la intemperie de una noche de pleno invierno. Yo pregunto… ¿Quién es la bestia aquí? o mejor aún ¿Quién tiene un verdadero instinto maternal? |
