París implanta una playa peatonal y se vuelve una fiesta. Ya es el séptimo año consecutivo en el cual la cuidad más romántica del mundo celebra el Paris Plage.
Durante todo el mes de agosto la rivera del Sena es convertida en una suerte de playa tropical en la cual los parisinos que no se fueron de vacaciones o los que desean descansar y asolearse en los ratos libres pueden disfrutar calor del veranito.
Por si esto fuera poco se encuentran disponibles una serie de servicios para divertimento de los bañistas entre los cuales podemos citar: una piscina, campeonatos de vóley playero, librerías, recitales, atracciones para niños, bares, carpas y todo complemento típico de cualquier escenario turístico.
Además hay brumisateurs, que son generadores muy grandes que expelen agua en forma de rocío para refrescar a los acalorados parisinos que se asolean en la arena.
Una muy buena y original iniciativa de la alcaldía francesa que está siendo adoptada por varias ciudades europeas.
Referido: Mirá
