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Yuri Konstantinov un hombre ruso de 50 años de edad se llevó tamaña sorpresa cuando regresó a su casa después de unas merecidas vacaciones. Descubrió entre asombro e indignación que su hogar ya no estaba, sólo quedaban los cimientos de los que antes fue una morada.
Parece ser que un aprovechado vecino ante la ausencia de Yuri vislumbró la oportunidad de hacer un gran negocio vendiendo los ladrillos, puertas, ventanas, tuberÃas,etc, en resumen todo lo que contenÃa la casa y la casa en sÃ. Por suerte la policÃa ya encontró al audaz empresario, aunque lo malo es que se rehúsa dar a conocer el paradero de las pertenencias de Yuri asà como la cantidad de dinero que ganó con sus fraudulentas actividades. Según la policÃa local este acontecimiento no resulta tan extraño, se puede decir que es moneda corriente que en áreas alejadas un vecino decida hacerse cargo de una casa aparentemente desocupada y haga una especie de venta de garaje con lo que contiene y con los materiales de construcción inclusive. Referido: Noticias locas Envía a Facebook / Envía a Twitter |


