|
La esperada paz Después de 35 años de guerra, el IRA anunció, por fin, dejar las armas. Esta declaración da la posibilidad a la definitiva consolidación de la paz en el Ulster. Pero debido a las continuas decepciones que hubo con las anteriores declaraciones de los republicanos irlandeses, esta vez hubo prudencia en Belfast, Londres, DublÃn y Washington. El anuncio, que rompe casi tres años de bloqueo polÃtico del Proceso de Paz, significa el abandono del terrorismo por parte del IRA (provisional), el grupo que tomó las armas hace 36 años después de que el IRA (oficial), fundado en los años ‘20 del siglo pasado, iniciara a su vez el proceso polÃtico. A través de un comunicado todas las unidades del IRA han recibido la orden de dejar las armas y sus voluntarios han sido preparados para luchar por sus objetivos en democracia y por medios exclusivamente pacÃficos. El IRA renunció a la lucha armada pero no se disolvió, como tampoco pidió perdón por las más de 3000 vidas que se le asignan en una guerra sectaria. Tanto el primer ministro británico, Tony Blair, como su colega irlandés, Bertie Ahern, expresaron la necesidad de que ese desarme se produjera cuanto antes. En una declaración conjunta, ambos gobiernos subrayaron que “si las palabras del IRA van acompañadas de hechos, estamos ante un acontecimiento histórico”. En 1993 los gobiernos de Irlanda y el Reino Unido iniciaron un proceso de pacificación, y un año más tarde la organización, como respuesta, dio comienzo a una tregua. Pero en febrero de 1996, puso fin a la misma al empezar una campaña de atentados en Londres. Al año siguiente dio inicio a una nueva tregua, lo que permitió la participación de su brazo polÃtico, Sinn Fein, en las conversaciones de paz para Irlanda del Norte, que culminaron con el acuerdo alcanzado en 1998. Luego hubo un periodo de estancamiento en las negociaciones, hasta que la organización llegó a un arreglo con los gobiernos irlandés y británico por el que se comprometÃa a mantener alto el fuego indefinido y la entrega de todo su armamento a cambio de ser admitido -de manera efectiva- en el proceso de formación de un gobierno autónomo en el Ulster a lo largo del año 2000. Luego de una nueva crisis a principios de 2001, el proceso de paz continuó al aceptar el IRA destruir sus armas. Pero en 2002 estalló una nueva crisis. El proceso de paz irlandés ha contado en los últimos años con una protección internacional que fue defendida por Bill Clinton, el ex presidente de los Estados Unidos; aunque también el papel del senador norteamericano George Mitchel fue definitivo. Las últimas negociaciones para el desarme han estado encabezadas por tres personas de prestigio internacional: el surafricano Cyril Ramaphosa, el expresidente de Finlandia, Martti Ahtisaari; y el general canadiense John de Chastelain. Daniela Ceccato Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Después de 35 años de guerra el Ejército Republicano Irlandés anunció dejar las armas. Ante esto Tony Blair y Bertie Ahern subrayaron que “si las palabras del IRA van acompañadas de hechos, estamos ante un acontecimiento histórico”. A fines de septiembre de 2005, la organización informó que habÃa completado la destrucción de sus arsenales.
