Matanza de focas en Canadá





Esta crueldad ya ha sido denunciada por varias organizaciones de defensa de los derechos animales. Pero parece ser una guerra, entre las autoridades canadiense y los activistas ecologistas, que no tiene fin. Las pieles de estos mamíferos tienen su destino en las exclusivas casa demodade Londres, París, Nueva York, etc. Un negocio sangriento que espera transformarse en lujosos abrigos.

Ferocidad humana
La matanza de focas en Canadá es un hecho cruel que no se detiene. Activitas, que forman parte de las protestas de las organizaciones de defensa de los derechos animales, pelean una guerra difícil de ganar. Muchos de ellos son testigos de una cacería tan terrible como real. Por eso graban vídeos y toman fotografías, para poder mostrar al mundo que esta matanza -hecha con palos o con garrotes picahielos- es excesivamente cruel, provocando a los cachorros un sufrimiento que no consideran aceptable a cambio de los pocos dólares que los pescadores obtienen por cada piel.

Se ha iniciado una matanza de 320.000 focas, que las autoridades canadienses defienden, pero que a la vez enfurece a organizaciones como IFAW, la Sociedad Protectora de Animales de EE.UU. o Sea Shepherd, que la consideran brutal e insostenible desde el punto de vista ecológico.

Este año la caza de focas ha alcanzado un nivel de polémica tanto a nivel nacional como internacional, debido a que se promovió esta caza masiva como forma de recuperar los agotados bancos de bacalao. El Ministerio de Pesca canadiense insiste en que las focas devoran el bacalao, poniendo en peligro la especie. Aunque esto es algo que los científicos no han podido demostrar y que las organizaciones ecologistas tildan de “cuentos”.

La caza de estos animales es innecesaria tanto ecológica como económicamente, y se considera que el Gobierno mantiene estas cacerías por dos motivos principales: para que los pescadores obtengan algunos ingresos fuera de la temporada de pesca, y por el hecho no demostrado de que extinguen el bacalao.

Se ha señalado en varias ocasiones que no se cumplen las normas gubernamentales y que durante la cacería se infringen las leyes básicas canadienses sobre el bienestar animal. Sin embargo, la normativa que regula la caza de estos mamíferos en este país permite a los cazadores de focas utilizar bates de madera, grandes picos usados para romper el hielo y armas de fuego.

Se utilizan estos medios, ya que las pieles de estos mamíferos pierden valor en función de los agujeros de bala que tengan, por lo que los cazadores sólo disparan una vez dejando a las focas agonizantes. Un grupo de veterinarios que acudió a Canadá, invitado por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal durante el 2001, asistió a la cacería e indicó que el 40% de los animales habían sido despellejados estando vivos.

Pero ¿adónde van a parar las pieles de estos animales? A las exclusivas tiendas demodaestablecidas en Londres, París, Nueva York. España tampoco es ajena, ya que es uno de los principales mercados de pieles de foca. Incluso se está anunciando que los abrigos de foca blanca serán protagonistas de las pasarelas la próxima temporada. Para uno de estos exclusivos abrigos se necesita matar por lo menos diez de estos mamíferos, y el precio mínimo será de 2.000 euros.

También el mercado de las cremas, en especial el asiático, es otro de los negocios que se nutre de esta cacería indiscriminada. A los machos de foca se les corta el pene para fabricar pócimas y ungüentos para rejuvenecer la piel, que luego se venden bajo el aviso de productos naturales.

Daniela Ceccato



Publicado por en Sociedad el 27 junio, 2006

  1. Anna

    la realidad de la matanza en vídeo :((((
    1. Ricardo Godoy

      tanto la gente que compra esas pieles, como los que matan a esos animales.. son escoria.. incluso menos que eso..

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