|
Donde la diversión es la anfitriona Rio de Janeiro es famosa también por sus caracterÃsticas geográficas y urbanas, ya que está construida en una zona poco propicia para el establecimiento de una urbe, por estar limitada por el oceáno y por la sierra, lo que hace que a veces su ancho se reduzca a menos de diez cuadras. Los habitantes de Rio se llaman Cariocas, nombre que está relacionado con la samba (ritmo y composición popular brasileña, de influencia africana) que hace danzar a la ciudad dÃa y noche. La cantante brasileña Adriana Calcanhoto los describe en una bella canción como bonitos, divertidos, directos, entre muchas otras cualidades. La ciudad tiene 13 millones de habitantes, y es una de las más pobladas de América Latina. Fue fundada, por Estácio de Sá, el 1 de marzo de 1565; y se caracteriza por ser uno de esos lugares únicos en el mundo. En ella la bossa nova, el carnaval y la samba se conjugan con la alegrÃa interminable de sus habitantes, quienes sà saben pasarla bien en todo momento. Sus playas están entre las más populares del mundo, y la desinhibición de su gente atrae tanto como sus paisajes sorprendentes. En resumen, es la ciudad más conocida y visitada de todo Brasil. En sus calles se contrastan edificios modernos y vanguardistas con construcciones antiguas. El recorrido colonial incluye la Iglesia de la Candelaria -una de las más antiguas-, el Monasterio de Sao Bento, el Convento de Santo Antônio y la Iglesia Nossa Senhora da Glória do Outeiro, construida sobre el Morro da Gloria. Otros atractivos conocidos mundialmente son el estadio Maracaná y por supuesto su inolvidable Carnaval, realizado en el Sambódromo. Es uno de los más importantes del globo, y sus desfiles llenos de colorido inundan el alma de todo aquel que esté presente. Cada año miles de turistas llegan atraÃdos por el ritmo sensual de la samba, la desinhibición y la expectativa de divertirse hasta el hartazgo. Esta celebración tiene gran importancia regional, y muchas personas guardan sus ahorros para destinarlos a este evento. Otras visitas dignas de hacer son a la moderna Catedral Metropolitana, al Centro Cultural del Banco de Brasil, y al JardÃn Botánico, de 1808, que alberga 6.000 especies vegetales distintas, todas muy exuberantes. Entre los espacios culturales sobresalen, el Teatro Municipal, un señorial palacio en cuyo escenario brillaron, Maria Callas, Igor Stravinski, Kurt Mazur al frente de la Filarmónica de Nueva York, entre otros. A pocos metros se encuentran el Museo Nacional de Bellas Artes y la Biblioteca Nacional, donde se preservan originales de la literatura clásica brasileña y un ejemplar de la Biblia de más de 500 años de antigüedad. Para los que estén interesados en la historia del paÃs, deben acercarse al Museo Histórico Nacional, al Museo de la República, al Paço Imperial, y por supuesto a Petrópolis, la ciudad imperial en la que se puede recorrer el palacio de veraneo de Don Pedro II y el museo del lugar. Como se puede apreciar las atracciones de RÃo son infinitas y muchas de ellas no siempre están incluidas en los programas turÃsticos. Por eso si tienes la posibilidad de ir a la maravillosa tierra brasileña, precisamente a Rio de Janeiro, trata de disfrutar al máximo cada recóndito lugar, además de sus famosos recorridos. Respirar el aire de la alegrÃa infinita y sumergirte en el candor de la diversión. Daniela Ceccato Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Es sumamente famosa por las playas de Copacabana e Ipanema, por la estatua “Cristo Redentor” sobre el cerro del Corcovado, la increÃble celebración del Carnaval, y la montaña monolÃtica conocida como Pao de Açúcar, entre otros atractivos. Una ciudad, la más poblada de América Latina, que envuelve con modernidad y aire colonial. El mundo se rinde a sus 
