La lenta extinción del lince Ibérico
Es el felino más amenazado del mundo, y se encuentra sólo en zonas muy restringidas de España y Portugal. Su población se ha visto reducida en los últimos 10 años en más de un 50%, debido a la persecución sufrida por parte del hombre, la pérdida del hábitat y el descenso de las poblaciones de conejos -su alimento principal-.
En peligro
El lince ibérico es un felino de tamaño mucho mayor que un gato doméstico. Se caracteriza por su aspecto robusto, sus patas largas y su cola corta con una borla negra en el extremo y que suele mantener erguida batiéndola en momentos de peligro o excitación.
También son características las patillas que cuelgan de sus mejillas y que aumentan de tamaño de forma progresiva con la edad. Los machos tienen las patillas más largas que las hembras. La coloración del lince varía de pardo a grisácea con los costados manchados de negro.
Este animal se encuentra sólo en zonas muy restringidas de España y Portugal, siendo el hábitat principal las áreas de bosque mediterráneo bien conservadas, aisladas de la actividad humana y con abundante matorral. Hoy sobreviven menos de 200 linces ibéricos repartidos en dos poblaciones reproductoras -Doñana (entre 30 y 35 ejemplares) y Andújar-Cardeña (entre 90 y 120 ejemplares)-, a los que cabe sumar algunos ejemplares que se encuentran en Montes de Toledo orientales, Sistema Central occidental y otras áreas de Sierra Morena.
Estas subpoblaciones en las que se encuentra distribuido el lince están, en su mayoría, aisladas entre sí; lo cual genera uno de sus principales problemas a mediano plazo para la conservación de la especie.
Lleva 800.000 años en la tierra y ahora es el felino más amenazado del mundo. La población de lince ibérico se ha visto reducida en los últimos 10 años en más de un 50%, debido a la persecución sufrida por parte del hombre -como furtivismo, aunque no especialmente contra la especie, sino contra jabalí y zorro, entre otros-, además sus principales áreas están atravesadas por carreteras, en las que no existen medidas preventivas. Asimismo la pérdida del hábitat -destrucción del monte mediterráneo-, el descenso de las poblaciones de conejos -su alimento principal-; y, por último, hasta el año 2003 las dos Administraciones responsables de la conservación de la especie -Ministerio de Medio Ambiente y Junta de Andalucía- no se han puesto de acuerdo.
Hace poco ha sido clasificado por la Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN) como “en peligro crítico”, lo cual significa que las especies incluidas en esta categoría se enfrentan a un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre en un futuro inmediato.
Para poder hacerle frente a este problema WWF/Adena está llevando a cabo un plan de protección del lince ibérico. Como gran parte del área de distribución de este animal se encuentra incluida en terrenos privados, este proyecto se basa en la participación de los propietarios de fincas cinegéticas privadas, que incluye estas actividades:
- Creación de una red de espacios protegidos que garanticen su conservación.
- Trabajos de influencia política para la aprobación de los planes de recuperación, de estudio y mejora de obras que impactan en el área del lince.
- También trabajos de educación y sensibilización entre cazadores y población local a través de información brindada a medios regionales, nacionales e internacionales, etc.
Daniela Ceccato
Publicado el 16 Mayo 2006 – 1:44 pm | por diego |

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