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Más allá de la eterna noche La isla de Ibiza tiene cinco municipios: Eivissa -la capital-, Santa Eulà ria, Sant Antoni, Sant Josep y Sant Joan. Cada uno de ellos ofrece distintas actividades y divertimentos, por lo que cada uno representa un pequeño mundo para conocer. Se supone que los primeros pobladores fueron los egeos, aunque otros dicen que fueron los fenicios. Luego los cartagineses la fundaron en el año 654 a.C. y tiempo después los romanos construyeron, durante el siglo XVI, murallas y edificios para evitar ataques, de los cuales se conserva alguna parte. Ibiza consta de su tÃpica arquitectura blanca, y se ha convertido en un centro cosmopolita de gran atractivo turÃstico. A fines de los años sesenta se hizo famosa por el movimiento hippie, que la convirtió en una especie de paraÃso contracultural. Perdura su aspecto festivo y la llamada moda “Ad LÃbitum” (a gusto, a voluntad) lo cual general el total del ingreso a la isla. Aún quedan algunas colonias hippie, como también un gran número de jóvenes que la han seleccionado por su extraordinaria vida nocturna, que comienza en realidad por la tarde en las bellÃsimas calas (bahÃa pequeña) o en la ciudad. En sus distinguidas y numerosas terrazas de restaurantes y bares se puede disfrutar de un espectáculo de lo más colorido. A su vez, Ibiza ofrece una cantidad extraordinaria de tiendas y puestos donde se vende de todo y hasta altas horas de la noche. El carácter cultural de la ciudad es el resultado de una continua superposición de culturas a lo largo de la historia: egeos, cartagineses y romanos asentaron sus bases en la isla, un lugar de gran valor estratégico en el Mediterráneo. De igual forma, hoy dÃa esta mixtura sigue caracterizando a este lugar, por lo que cuenta con un rico patrimonio cultural. El 14 de diciembre de 1999, la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad el recinto fortificado de Dalt Vila, el poblado fenicio de Sa Caleta, la necrópolis del Puig des Molins y las praderas de posidonia del Parque Natural de Las Salinas. Las tres primeras constituyen visitas muy recomendadas, tanto por su valor arqueológico como por las vistas que se pueden apreciar desde las murallas sobre el castillo, la zona de Botafoch y toda la ciudad de Ibiza. También se puede combinar con una visita al Museo Arqueológico, dentro del mismo recinto amurallado. Dalt Vila es el gran atractivo, un recinto amurallado exponente de la arquitectura militar del Renacimiento. Las murallas, construidas en época de Felipe II, fueron diseñadas en el siglo XVI y ocupan 300.000 metros cuadrados. Además fueron declaradas Monumento Nacional en 1946. Distintas civilizaciones han dejado su huella en este conjunto histórico, en el que se encuentran la Almudaina, el Castell, la catedral y otros edificios de gran interés. Otros lugares para deleitarse son: Las playas Vale recordar que la isla tiene una extensión de sólo 572 kilómetros cuadrados, por lo que las distancias por carretera son de entre 15 y 40 kilómetros. Esto da la posibilidad de conocerlas a todas, cuanto antes. Además de maravillarse con sus aguas y sumergirse en un paraÃso único. Daniela Ceccato Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por diego en Internacional, Turismo el 12 Mayo, 2006
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Declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en el año 1999. Aunque se la conoce como la ciudad de la eterna noche, ésta tiene una vida cultural que vale la pena conocer. Y por supuesto sus playas, que las hay para todos los gustos. A sumergirse en este paraÃso donde la noche a veces no se distingue del dÃa.
