La fitoterapia
Es el tratamiento de enfermedades a través de las especies vegetales y sus derivados. Aunque desde siempre el hombre ha usado las plantas medicinales, desde hace unos años volvió a surgir la necesidad de buscar la solución terapéutica en la naturaleza.
Volver a lo natural
La fitoterapia consiste en el tratamiento de enfermedades a través de las especies vegetales y sus derivados. Esta ciencia fue descubierta por el hombre desde el tiempo de la prehistoria. Es la medicina alternativa más completa y tiene una aplicación en todos los aspectos de la salud humana. Además, es compatible con la medicina convencional.
Respecto de las aplicaciones que tiene la fitoterapia, se puede decir que son exactamente las mismas que la medicina convencional a través de una fórmula específica para cada paciente y tipo de dolencia o enfermedad.
Hasta el siglo XVIII el empleo de las plantas medicinales ha sido la única forma terapéutica de curarse. Fue a partir del siglo XIX que se empezaron a aislar los primeros principios activos de las plantas. Fue así como las técnicas analíticas y de laboratorio permitieron conocer estos principios y aportaron una base científica, pudiendo explicar por qué se usaban algunas plantas en la curación de enfermedades. De hecho, gran parte de los fármacos actuales derivan de compuestos procedentes de plantas medicinales.
Existen países que tienen una gran tradición en el uso de las plantas medicinales, ellos son: Alemania y Francia. En otros como Rusia y China la mayor parte de los fármacos que se emplean son fitofármacos basados en medicina tradicional.
Dentro de la fitoterapia existen dos fuertes corrientes: una arraigada al conocimiento ancestral y popular (fitoterapia clásica), y otra apoyada por la metodología de investigación científica (fitomedicina). Ambas son complementarias.
En la actualidad en la gran industria farmacéutica se estudian, investigan y desarrollan nuevos medicamentos provenientes del reino vegetal. Es así que el mercado de fitomedicamentos crece sobremanera, ocupando, por ejemplo, en Europa o Estados Unidos casi el 40% de los productos que comprenden el circuito comercial farmacéutico.
Existen en el mundo unas 250.000 especies vegetales, pero sólo se conoce el 10% de ellas, considerándose como medicinales alrededor de 12 mil especies.
Hay que tener muy en cuenta que las plantas medicinales son fármacos y como tales poseen efectos adversos si no se controla su administración o si se aplican en patologías para las que no están indicadas. Al igual que sucede con los fármacos convencionales, los principios activos de las plantas medicinales se unen a diferentes estructuras del organismo modificándolas. Si bien la concentración de estos principios suele ser baja en las plantas, también pueden provocar cierta toxicidad o malos efectos.
La búsqueda de alternativas terapéuticas naturales ha hecho que se piense que todo lo natural es bueno y que las plantas no perjudican tanto como los productos sintéticos, por lo que tienden a automedicarse con fitofármacos sin conocer sus efectos.
Por lo tanto, resulta imprescindible que los fitoproductos se vendar en las farmacias, como cualquier otro fármaco, donde estén controlados por un profesional que conozca sus efectos farmacológicos. Es así que resulta necesario un marco legal específico que regule la venta y aplicación de estos productos. Por eso lo mejor es desasnarse, y luego llevar a cabo dicho tratamiento, siempre con un profesional.
Daniela Ceccato
Publicado el 11 Mayo 2006 – 2:11 pm | por diego |

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