Biografía de Emiliano Zapata
Fue el más firme defensor de los derechos de los indios mexicanos y de la reforma agraria. Desafió a los más crueles enemigos; al presidente dictador Victoriano huerta y al presidente constitucionalista Venustiano Carranza. Un hombre con pobre educación pero con una noción de la realidad y de equidad que ningún político mostró.
Luchar por quienes lo merecen
Nació el 8 de agosto de 1883 en San Miguel Anenecuilco, estado de Morelos, México. Se crió en una humilde familia campesina, teniendo que trabajar como peón y aparcero, y recibió una pobre educación escolar. Defensor de los derechos de su pueblo con respecto a la tierra, reclutó un ejército de peones, una buena parte de indígenas de los pueblos y de las haciendas de Morelos, para unirse en 1910 a la Revolución Mexicana de Francisco Ignacio Madero. El objetivo de éste era derrocar al régimen de Porfirio Díaz, algo que se logró.
Pero luego Zapata perdió la confianza en Madero, quien asumió la presidencia en 1911, y se declaró en su contra, creando su propio programa de reforma agraria conocido con el nombre de Plan de Ayala. Mediante éste se pretendía redistribuir la tierra entre los campesinos. Así comenzó su actividad revolucionaria, que lo llevó hasta la muerte.
Zapata desafió a los más crueles enemigos. Se enfrentó al presidente dictador Victoriano Huerta (1913-1914) y al presidente constitucionalista Venustiano Carranza (1914-1920), continuando con sus actividades guerrilleras en contra del gobierno y extendiendo su poder por todo el sur de México.
Junto con Francisco (Pancho) Villa, que había aceptado el Plan de Ayala, entró en la ciudad de México en 1914. Al año siguiente, Zapata se retiró a Morelos, donde continuó defendiendo sus posiciones, frente a las tropas constitucionalistas.
Repudió las medidas de Carranza (quien en un principio había sido compañero revolucionario), siempre en defensa de la realización de una verdadera reforma agraria que hiciera un igual reparto de la tierra, considerando asimismo los derechos indígenas. Este modelo de reforma lo implantó Zapata en Tlaltizapan; también en esta ciudad creó una red de escuelas y servicios públicos.
La acusación de Zapata contra Carranza, la reflejó en una carta abierta de 1919, en la que lo acusó de haberse aprovechado de la lucha para su propio beneficio y en el de sus amigos que lo ayudaron, entre otras cuestiones. En respuesta, Carranza tramó un plan para asesinarlo.
En ese mismo año murió asesinado en la emboscada organizada por un agente de Carranza, lo cual causó una condena de la opinión pública y de gran parte de los propios sectores constitucionalistas. De esta manera, Emiliano Zapata fue idolatrado por los campesinos y por la gente del pueblo como reformador revolucionario y héroe; además de inspirar innumerables leyendas populares.
Con tan solo 39 años de edad se fue quien había sido el más firme defensor de los derechos de los indios mexicanos y de la reforma agraria. Sin embargo, su figura ha trascendido el tiempo, ya que hoy existe un movimiento de reivindicación de los derechos indígenas encabezado por el denominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional, en el estado de Chiapas.
Daniela Ceccato
Publicado el 28 Febrero 2006 – 9:47 pm | por diego |

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