El Museo Thyssen Bornemisza
La colección fue comenzada hacia 1920 por el padre del actual Barón Thyssen. En 1993 el estado español compró definitivamente la colección, siendo la más importante colección privada de pintura del mundo. El museo recorre la historia de la pintura occidental desde el siglo XVIII hasta el siglo XX. Una verdadera muestra de lo que fue el arte en esos siglos.
Su historia
Hoy el museo se encuentra ubicado en un antiguo palacio neoclásico, el Palacio de Villahermosa. Los orígenes de este palacio se remontan a la época de Carlos III, monarca de la Ilustración. El solar en un principio fue comprado por un pintor de la Corte, quien construyó una casona. Cuando se constituyó el Salón del Prado como nuevo centro de moda en la elite madrileña del siglo XVIII, el duque de Villahermosa la compró, la derribó y realizó un nuevo proyecto acorde con los nuevos criterios arquitectónicos provenientes del Neoclasicismo francés.
La colección fue comenzada hacia 1920 por el padre del actual Barón Thyssen, quien la quiso mantener unida comprando al resto de los herederos su parte y ampliándola a lo largo de su vida hasta convertirla en una de las mayores colecciones privadas de pintura del mundo.
Este palacio-galería se cerró temporalmente hasta que en 1948 el actual barón la reabrió, y la amplió con magníficos ejemplos de arte contemporáneo. Cuando se planteó el traslado de la colección a España, el palacio Villahermosa, cedido por el Estado español, fue restaurado y remodelado por la Fundación Thyssen, que hizo el encargo al prestigioso arquitecto español Rafael Moneo, en 1992.
El 20 de noviembre de 1988 el Ministerio de Cultura firmó con los barones Thyssen un acuerdo por el cual éstos le cedían su colección, durante nueve años, bajo las condiciones de préstamo. Pocos meses después, el acuerdo se modificó para acordar la venta definitiva de la colección a España. El museo se ubicó en el Paseo del Prado, teniendo relación con otras dos importantes pinacotecas, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Museo Nacional del Prado. Es así como con estos tres museos quedó cubierta prácticamente toda la Historia del Arte Moderno y Contemporáneo hasta estos días.
En octubre de 1992, se inauguró el museo tras un acuerdo entre el Barón Thyssen y el estado español, según el cual la colección permanecía en Madrid en régimen de alquiler por determinados años. Pero un año más tarde, el estado compró definitivamente la colección.
En tres plantas, el museo recorre la historia de la pintura occidental desde el siglo XVIII hasta el siglo XX, a través de muchos de sus representantes más destacados. Si bien la colección es extensa, no llega a ser tanto como la del Museo del Prado. De igual forma, este museo resulta muy pedagógico por su tamaño y por su distribución expositiva basada en criterios cronológicos, temáticos y estilísticos.
La importante colección
La colección se compone de 775 cuadros, de los cuales 447 se catalogan como Maestros Antiguos (hasta el siglo XIX) y el resto como Maestros Modernos. Además, dispone de hermosas piezas escultóricas y diversos objetos suntuarios de gran valor. La colección se organiza en orden cronológico, agrupada por temas o por Escuelas. Además, este museo dispone de servicios como aula de proyecciones, sala de conferencias, librería, etc. En 48 salas se puede contemplar una selección de arte occidental, desde la época medieval hasta el vanguardismo, pasando por el Renacimiento, Impresionismo y Expresionismo. Asimismo hay ochocientos cuadros de genios de la pintura como: Carpaccio, Durero, Tiziano, Goya, Degas, Renoir, Matisse, Picasso, Kandisky o Rothko, entre muchos otros. Actualmente se está acondicionando un edificio contiguo para ampliar las dependencias del Museo, y exponer la colección de Carmen Thyssen-Bornemisza.
Daniela Ceccato
Publicado el 9 Enero 2006 – 3:25 pm | por diego |

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