Tsunami: La ola Asesina

Tsunami: La ola Asesina
Este término significa en japonés ola del puerto. Se trata de una serie de olas que se generan en un océano u otros cuerpos de agua. Las olas de un tsunami en el océano abierto pueden tener más de 100 kilómetros de largo, son inmensas y viajan muy rápido, a una velocidad aproximada de 700 km/hr. El último gran tsunami, que se originó en Asia, provocó unas 300.000 muertes.

¿Qué es un Tsunami?
Un tsunami, que significa en japonés ola del puerto, es una serie de olas que se generan en un océano u otros cuerpos de agua. Las causas pueden ser: un movimiento sísmico, deslizamientos de tierra, erupción volcánica o impacto de meteoritos. Los tsunamis generan grandes daños cuando chocan contra las costas. Aunque algunas personas llaman a los mismos de olas de mareas, se debe saber que estas olas gigantes tienen muy poco que ver con las mareas.

Las olas de un tsunami son diferentes a las que llegan hasta las orillas de los mares o lagos, ya que estas últimas son generadas por los vientos que hay mar adentro, siendo bastante pequeñas en comparación con las de un tsunami. En cambio, las de este último en el océano abierto pueden tener más de 100 kilómetros de largo, son inmensas y viajan muy rápido, a una velocidad aproximada de 700 km/hr., pero tienen sólo un metro de altura cuando están mar adentro.

A medida que un tsunami se dirige a las aguas menos profundas de la costa, desacelera e incrementa en altura. Aun cuando es muy difícil verlo en el mar, cuando llega a la costa puede crecer hasta alcanzar muchos metros de altura y desarrollar mucha energía, y es ahí que el tsunami parece ser una marea que crece o decrece rápidamente, o una serie de olas con una altura máxima de hasta 30 metros.
Pocos minutos antes de que un tsunami choque contra la costa, el agua que se encuentra cerca de la misma se retira y así se puede ver el fondo marino. Por lo general, la primera ola no es la más grande y cada 10 a 60 minutos llegan más olas, las cuales se mueven mucho más rápido de lo que puede correr una persona. El peligro de un tsunami puede durar muchas horas después de la primera ola, las cuales diferentes a otro tipo no giran ni rompen.

Las costas afectadas por un tsunami se erosionan de forma severa, ya que éste puede causar inundaciones hasta cientos de metros tierra adentro. El agua se mueve con tal fuerza que es capaz de destrozar casas y otro tipo de edificaciones, como todo aquello que alcance a su paso.

Cómo se forma
Un tsunami se puede llegar a producir por estas perturbaciones: terremotos, deslizamientos de tierra, erupciones volcánicas o impactos de meteoritos. Los terremotos submarinos, que por lo general ocurren a causa de los movimientos de las placas tectónicas de la Tierra, hacen que el agua de la superficie ascienda o descienda. Las olas de un tsunami se forman a medida que el agua desplazada, la cual se mueve a causa de la gravedad, intenta regresar a una posición estable.

Los deslizamientos de tierra submarinos, a su vez, pueden generar grandes terremotos y originar olas que se forman cuando el agua intenta regresar a una posición estable. La erupción de volcanes submarinos también puede generar suficiente fuerza para dar origen a un tsunami.

Dónde pueden ocurrir

Si bien los científicos no son capaces de predecir cuándo y dónde se van a originar, sí conocen las zonas más peligrosas, y disponen de dispositivos capaces de alertar a una población sobre la llegada de una ola gigante.

Los tsunamis tienen más posibilidades de ocurrir en el Océano Pacífico, en especial en las costas de Chile, Perú y Japón, donde las placas tectónicas se introducen de forma brusca bajo la placa. De igual manera, cualquier zona de la Tierra puede llegar a padecerlos, y de hecho se tienen noticias de tsunamis incluso en el Mar Mediterráneo. En España, por ejemplo, ocurrió un tsunami en 1755 en la región del cabo San Vicente y barrió las costas del golfo de Cádiz. Las ondas creadas por el llamado terremoto de Lisboa destruyeron las murallas gaditanas, desplazando bloques de piedra de diez toneladas más de cincuenta metros.

Otros tsunamis de los que se tiene constancia son: el del Paso de Mona de Puerto Rico en 1918, el de Grand Banks de Canadá en 1929, el de las islas Aleutian de Alaska -de 1946 y 1957-, el de la península rusa de Kamchatka en 1952, el de Chile en 1960, el de Alaska -en Prince Williams Sound- en 1964, y el de Hawai en 1975.

El último gran tsunami

El 26 de diciembre de 2004 se produjo un terremoto a cuatro mil metros de profundidad en el Océano Índico, a unos 260 kilómetros al oeste de la costa de Aceh (Indonesia). Este seísmo produjo una cadena de tsunamis que hicieron desaparecer del mapa islas, playas y poblaciones, que quedaron sumergidas en una densa capa de lodo y agua, provocando unas 300.000 muertes.

Este gran tsunami, con sus enormes olas (las cuales alcanzaron los cinco metros de altura y que fueron capaces de desplazarse a más de 700 km/h), afectó a Indonesia, Tailandia, Sri Lanka, India, Bangladesh, Burma, Malasia, Islas Maldivas, Somalia, Kenia, Tanzania y las Islas Seychelles. Asimismo, estas olas tardaron dos horas en llegar a las costas de la India, y seis a Somalia y Kenia.

Daniela Ceccato



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Publicado por diego en Internacional el 31 Diciembre, 2005

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