Aromaterapia: Esencias que ¿curan?
Aromaterapia: Esencias que ¿curan?
Las medicinas alternativas están cada vez más en auge, y la aromaterapia es una de ellas. Aunque no se la puede considerar como suplente de la medicina convencional, sí sirve como aliciente para ciertas enfermedades, ya que los aceites esenciales, al ser inhalados, producen una sensación de paz con el cuerpo y con el universo. Aquí conoceremos desde cuándo de aplica esta terapia, y para qué casos resulta útil en la actualidad.
Sí… pero ¿qué es la aromaterapia exactamente?
Aromaterapia significa “terapia que usa aromas”. Estos aromas provienen del reino vegetal (flores, árboles, hierbas y arbustos). A través de la destilación se procesa la parte conveniente del vegetal, en la cual se capta la sustancia odorífera volátil, que comúnmente se llama aceite esencial.
La aromaterapia es una actividad milenaria, que fue nuevamente descubierta en este siglo. En la actualidad se ha transformado en uno de los pilares de la medicina y la cosmética no convencionales. Como método de tratamiento y prevención, se basa en que el mejor modo de prevenir la enfermedad es fortalecer los mecanismos de autodefensa del organismo.
La aromaterapia trabaja con el cuerpo de un modo natural, holístico, activando de manera suave las capacidades individuales inherentes al cuerpo -la mente y las emociones- que ayudan a restaurar su equilibrio. Los beneficios emocionales y terapéuticos, están siendo otra vez descubiertos por los científicos. La mayoría de las grandes compañías farmacéuticas están retornado al empleo de los recursos botánicos naturales para sus medicinas, en contraposición a los de origen sintético.
En definitiva, la aromaterapia es una ciencia, y tiene como sustento que la Organización Panamericana de la salud presentó, en diciembre del año 2.000, los resultados de un estudio de costo y efectividad realizado sobre 340 pacientes durante los últimos tres años. En ese estudio se encontró que los tratamientos complementarios o naturales (dentro de los cuales se encuentra aprobado la aromaterapia), presentan mejoras de hasta el 60 % de efectividad mayor, que aquellas personas tratadas sólo con medicina química.
La aromaterapia consiste en inhalar los perfumes, ya sea en aceites esenciales o directamente de las flores o plantas. Si las esencias se ingieren forma parte de la terapia de flores de Bach, si se aplica a la piel se trata de baños de flores o aceites esenciales que son también estudiados por las flores de Bach y otras corrientes de medicina natural. Existen varios niveles de aplicación, ya sea con inhalaciones fuertes o normales.
Es importante saber que la aromaterapia no es aplicable a todas las enfermedades. Sus efectos comprobados son para casos de nerviosismo, estrés, ansiedad, insomnio, depresión, dolores musculares diversos, obsesiones, traumas, sexualidad, energetización, etc.
Historia
El uso de los aromas y los aceites vegetales ya se hacía 3500 años antes de Cristo y fueron utilizados sobre el cuerpo como elementos curativos, cicatrizantes, protectores de malos espíritus, y en los distintos rituales que se llevaban a cabo. Los egipcios, griegos, romanos y chinos han tenido una gran incidencia en el desarrollo de la aromaterapia en el mundo. El hombre primitivo descubrió los poderes medicinales y mágicos de los aromas de la naturaleza. También, que algunos aromas causaban euforia o excitación, y otros podían inducirlos al sueño o a la meditación.
Se puede considerar a los egipcios los descubridores de la aromaterapia, pues según registros arqueológicos, utilizaron una forma primitiva de destilación para extraer los aceites esenciales de las plantas. Luego, los griegos tomaron la experiencia de éstos. Para los de Grecia, las plantas aromáticas constituían una forma de vida que incorporaban a sus baños, alimentos, ritos y magia, o en forma de ungüentos para preservar la salud tanto física como mental.
La aromaterapia ingresa en el mundo moderno cuando, en el siglo XX, René Maurice Gatefosse (químico francés, llamado el padre de la aromaterapia moderna) la incorpora a la medicina natural. Luego, el médico y cirujano Jean Valnet, aportó la mayor contribución a la aromaterapia para que sea valorada y reconocida como medicina capaz de curar. En cuanto a la aromaterapia holística, es pionera la bioquímica francesa Margueritte Maury (austriaca), quien no estaba convencida de suministrar los aceites por vía oral; y basándose en las distintas formas de incorporarlos al organismo, desarrolló una técnica de masaje aplicando aceite en los centros nerviosos de la columna vertebral y en el rostro.
Aceites esenciales
Al oler el aceite esencial, el sistema olfativo reproduce esa síntesis y el resultado es una inmediata sensación de armonía, vitalidad, relajación y un sentimiento de paz. Los aceites esenciales son el alma de la planta, y constituyen el medio por el cual se transmiten sus propiedades naturales. Ellas actúan directamente en los planos emocional y fisiológico del ser humano.
La facilidad de absorción que tienen los aceites en la piel, permite que los componentes activos penetren de forma directa en el organismo, equilibrando y armonizando todo el sistema, a través de las circulaciones sanguínea y linfática, de las células, los tejidos, los órganos, los aparatos y los sistemas.
Los aceites esenciales son sustancias aceitosas volátiles, extractos vegetales altamente concentrados, que contienen hormonas, vitaminas, antibióticos y antisépticos. Constituyen la forma más concentrada de energía herbaria. Muchas plantas los producen, y son los responsables de las fragancias de las mismas.
Como ninguna reconstrucción química es capaz de ser una réplica total de un producto natural, es importantísimo emplear aceites esenciales puros y naturales. Los aceites esenciales se pueden utilizar en:
Masajes: diluidos en un aceite portador.
- Baños de inmersión: se agregan diez o doce gotas diluidas en una cucharada de leche en polvo, de crema de leche o de shampoo neutro, dentro de una bañera llena de agua y se toma el baño inmediatamente. Se logran efectos relajantes, energizantes, terapéuticos y se favorece la suavidad de la piel.
- Inhalación: se agrega una gota de aceite esencial por cada 10 cm3 de agua caliente y se hace una inhalación durante uno a tres minutos.
- Colgantes y vasijas: la porosidad del material con que están hechas estas piezas permite que el aceite penetre, y por ello transmiten de forma permanente el aroma natural. Se le agregan siete u ocho gotas.
- Difusor de aromaterapia: se le agrega agua y entre tres y cinco gotas de aceite esencial. El calor de la vela va vaporizando el agua con los aceites esenciales en el aire, logrando la aromatización del ambiente.
- Nebulización: se coloca una gota de la fórmula prescripta en 10 cm de suero fisiológico.
- Ingestión: se coloca una gota de la fórmula prescripta en una cucharadita de miel o crema de leche.
Precauciones en el uso de los aceites
Durante el uso de estos aceites se deben tomar ciertos recaudos. La dosis a utilizarse en bebés (hasta los 3 años) y en niños (desde 3 años en adelante) debe ser siempre consultada previamente con un profesional. Los frascos se deben guardar bien cerrados en lugares frescos, oscuros y fuera del alcance de los niños.
El uso de los aceites es sólo externo, salvo indicación específica de un aromaterapeuta profesional. Todas las combinaciones permiten obtener un excelente resultado para cada necesidad, pero siempre se debe consultar con un especialista para lograr un buen efecto terapéutico. Por último, en caso de embarazo, lo conveniente es consultar siempre con un médico.
Daniela Ceccato
Publicado el 2 Noviembre 2005 – 1:12 pm | por Administrator |

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