La Halitosis
Remedios contra el mal aliento y la halitosis, y como combatirla.
La halitosis es una afección muy común. Se manifiesta tanto en forma de mal aliento ocasional, el que siente todo adulto sano al levantarse en la mañana, o en forma de problemas más serios o graves -desde trastornos metabólicos hasta tumores pulmonares-. Se dice que afecta a casi el 50 % de una población. En esta nota conocerás qué la ocasiona, cómo prevenirla y, lo más importante en caso de padecerla, cómo combatirla.
Definición de halitosis y causas que la provocan
Se llama halitosis al proceso que provoca el aliento que tiene un olor desagradable. Las causas principales que la producen pueden ser: una mala higiene dental, la presencia de caries, enfermedades de las encías, el uso de ciertas prótesis, llagas bucales y el tabaco. Incluso puede ser resultado del exceso de sequedad en la boca, lo cual puede estar provocado por más de trescientos fármacos, entre los que se cuentan antidepresivos y antihistamínicos. Asimismo, es un problema que se intensifica con el estrés.
Una mala higiene dental facilita la acumulación de restos de alimentos entre los dientes, los que fermentan y originan esta afección. Otras causas del mal aliento incluyen condiciones de origen médico o químico, por ejemplo, la disfunción del hígado, la enfermedad pulmonar y la enfermedad respiratoria (infecciones del pulmón).
En algunos casos la halitosis es psicológica. Muchas personas con algún tipo de trastorno psicológico manifiestan o se quejan de tener mal aliento, sin poder ser advertido por otras personas. Esto es lo que se denomina halitosis psicógena. Es muy común en los hipocondríacos (quienes intensifican notablemente las sensaciones que perciben de su cuerpo, sintiéndose enfermos). Asimismo, las personas obsesivas con su imagen física muchas veces creen estar sucios y con mal olor corporal.
Una mayoría de los que poseen psicosis, cree que sus órganos internos se están descomponiendo, lo que les ocasiona la halitosis que creen tener.
La halitosis se produce a cualquier edad, sexo, raza o nivel socioeconómico. A veces, quienes la padecen no lo advierten, a menos que alguien se lo informe.
Tipos de mal aliento
Por lo general, el tipo de olor es síntoma de problemas muy concretos. Por ejemplo, el “olor a podrido” puede indicar un deterioro dental, enfermedad de las encías o sinusitis; un “olor afrutado”, síntoma de diabetes mellitus. El “olor a queso” en un niño suele avisar la presencia de un cuerpo extraño en su nariz. Un olor a orina puede ser síntoma de fallo renal.
Cómo prevenirla
Como muchos de los cuadros de halitosis se originan en la boca por una mala higienización, una medida sencilla para evitarlos es la higiene bucal correcta, con un cepillado de los dientes varias veces al día.
En la halitosis de tipo psicológica es fundamental calmar a la persona y explicarle el origen de su mal aliento. Existen muchos enjuagues bucales, o chicles y caramelos para eliminarla, que sólo constituyen medidas pasajeras hasta que se encuentra la causa y se la resuelve.
Hay una serie de pasos para evitar que el aliento sea un problema vergonzoso. Entre éstos se destacan los siguientes: mantener una higiene bucodental adecuada, cepillándose los dientes tras cada comida. Acudir al dentista para eliminar el sarro y descartar cualquier indicio de enfermedad periodontal. No sólo hay que cepillarse los dientes sino también la lengua y las encías. No fumar, ya que el tabaco provoca mal aliento y es el principal factor de riesgo patológico evitable.
También provoca halitosis el consumir alcohol. Si se bebe hay que hacerlo con moderación y, si es posible, con alimentos de por medio. Asimismo hay que reducir el consumo de azúcares y dulces. Consumir grasas con moderación. Hay alimentos que potencialmente favorecen la halitosis, como el ajo o la cebolla.
No permanecer muchas horas sin comer. Es recomendable ingerir una manzana entre comidas. Es importante aumentar el consumo de verduras crudas que ayudan a proteger las encías. Para mantener la boca oxigenada hay que beber agua, masticar un trozo de limón, con cáscara, durante un par de minutos tras las comidas. También son una ayuda las pastillas y la goma de mascar con menta (siempre sin azúcar).
Cómo combatirla
El tratamiento específico para la halitosis será determinado por el médico o dentista, quien se basará en lo siguiente: la salud de la boca, la causa u origen de la condición, qué tan avanzada está la misma, su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
En caso de que la halitosis se deba a un descuido de la salud oral, en la mayoría de los casos, el dentista tratará la causa del problema. Si es una enfermedad de las encías, la condición también puede ser tratada por éste o bien por un periodoncista. Una limpieza periodontal a menudo ayudar a eliminar las bacterias y la placa que se han acumulado y están desgastando las encías. Asimismo, pueden ser necesarios productos especiales para suprimir las bacterias productoras de enzimas que destruyen el colágeno de las encías, e irrigadores bucales, que lanzan agua con una pequeña carga eléctrica (la cual no se siente), y que contribuye a reducir la placa en la zona de las raíces.
En caso de formación extensa de la placa bacteriana, el dentista podría recomendar un enjuague bucal antimicrobiano (un enjuague bucal terapéutico). El tratamiento puede incluir el uso de pastas dentífricas o colutorios con dióxido de Clorine y/o también compuestos de Cinc, que transforman las sustancias responsables del mal aliento en compuestos inofensivos y sin olor.
La infusión de romero es excelente para el lavado bucal. Es muy refrescante y buena para eliminar el mal aliento. Se utiliza medio litro de agua hervida, se le adiciona tres cucharadas de hojas y florcitas de romero secas, se deja reposar tapada durante media hora. Luego se cuela y si se desea, se puede refrigerar. Las gárgaras o enjuagues con esta infusión se pueden hacer tres o cuatro veces al día o se puede tomar caliente.
También se puede hacer un tratamiento a través de la fitoterapia, la cual se basa en la utilización de una serie de plantas, como: plantas antisépticas (que eliminan las bacterias de la boca), plantas aromáticas (que encubren el mal olor), plantas con componentes aromáticos (como el ajo, que contrarrestan la exhalación pulmonar de ciertos alimentos malolientes).
Después se encuentran para uso interno: la menta (infusión de una cucharadita de planta seca por vaso de agua. Tomar dos vasos al día), el perejil (en este caso, tomar 3 cucharadas de jugo al día, obtenido al machacar la planta o comprar en tienda especializada).
Y para uso externo se encuentran: la salvia, que por sus propiedades bactericidas, resulta adecuada para eliminar las bacterias causantes de la halitosis (hacer enjuagues bucales con la infusión de una cucharada de planta seca por vaso de agua), el eucalipto (preparar una infusión de unas hojas en agua. Realizar enjuagues bucales), el tomillo, el cual además de combatir el mal aliento, es útil cuando aparecen problemas en la boca, como inflamaciones o llagas (enjuagar con la preparación de una infusión de flores secas en un litro de agua).
Se pueden aplicar, además, para el tratamiento de la halitosis: el romero (enjuagar con la preparación de una infusión de flores secas en un litro de agua), el hinojo, el coriandro, cardamomo, eneldo (masticar unas semillas de esta planta después de las comidas).
Daniela Ceccato
Publicado el 1 Noviembre 2005 – 4:24 pm | por Administrator |

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1 comentario to “La Halitosis”
Por alondra quezada el Mar 3, 2006 | Responder
me interesarian mas recetas naturales no se si ustedes me puedan ayudar. el mal aliento no tiene que ver con enfermedades de higado
tambien no se solo pregunto