La calvicie: ¿Por qué se nos cae el pelo?

La alopecía y calvicie. ¿Por qué se nos cae el cabello? Remedios y soluciones actuales.

Si Ud. es calvo y sus amigos se burlan de su desgracia preguntándole hasta dónde se lava el rostro por las mañanas, seguramente ya se habrá hartado de defenderse enrostrándoles que ellos lo dicen por envidia, ya que es sabido (por Ud., sobre todo…) que los calvos son más viriles por su exceso de testosterona, que lo que le falta por un lado le sobra por el otro, y bla bla bla…

Tómeselo con calma, después de todo no es el fin del mundo, y Ud., que no tiene ni un pelo de zonzo (perdón, chiste fácil…), ciertamente habrá aprendido a desplegar su arsenal de truquitos para lucir bien a pesar de su escaso cabello: estar en forma y bronceado, por ejemplo, según afirman los calvos con más experiencia (o más resignación…).

Ahora bien, ¿por qué se nos cae el pelo? A la hora de buscar “culpables” de la caída capilar, el principal pareciera ser el árbol genealógico: el 95-99% de los casos en hombres puede atribuirse a la llamada “alopecia androgenética o hereditaria”, el mismo fenómeno responsable de la prominente calvicie de nuestros padres, tíos o abuelos. “Puede empezar a cualquier edad, incluso en la adolescencia”, informa el Centro de Información de Caída del Cabello de Estados Unidos y Canadá. A los 30 años afecta a un tercio de los hombres, y a los 50 a la mitad. Suele comenzar en las zonas laterales, cerca de la parte frontal, o bien irradiarse hacia atrás desde la parte superior de la cabeza.

En la alopecia de causa hereditaria confluyen la acción de las hormonas masculinas -andrógenos- y un territorio capilar predispuesto por designios del ADN. Los andrógenos aceleran la caída sólo de aquellos cabellos que están genéticamente predestinados a tal efecto. Esta circunstancia es irreversible (viene codificada en el patrón hereditario de cada persona) y no se evita mejorando la irrigación de la zona ni usando suplementos con vitaminas o aminoácidos. Una vez que el pelo se cayó, no hay manera de que se vuelva a generar un bulbo

La calvicie, un problema socialEl proceso hereditario de caída del cabello se dispara y propaga en forma lenta y sostenida, aunque los pacientes sólo lo advierten cuando el debilitamiento capilar es manifiesto. En rigor, la historia comienza mucho antes. Las hormonas masculinas actúan fundamentalmente sobre aquellos folículos o raíces que -en la porción superior o lateral de la cabeza, en personas con antecedentes familiares- tienen mayor cantidad de receptores específicos al DHT, un derivado activo de la testosterona que favorece la fase de caída del cabello (telofase), en desmedro de la de crecimiento (anafase). Esta sustancia se transforma, así, en un verdadero enemigo interior de la imagen, implacable, y sobre el que pretenden actuar con éxito variable algunos medicamentos contra la alopecia.

En las mujeres este tipo de calvicie puede verificarse cuando hay severas fluctuaciones hormonales: al comenzarse o interrumpirse el uso de anticonceptivos, al inicio del embarazo, después del parto o durante el climaterio.

Si la alopecia androgenética es la principal causa de caída del cabello, sobre todo entre los hombres, hay otros factores que también pueden desencadenar el proceso. Así, hay ciertos medicamentos, como antitumorales, derivados de la vitamina A, etc., que pueden promover la caída parcial o total del cabello, aunque el problema se revierte una vez suspendido el tratamiento.

La alopecia areata es una pérdida repentina y localizada del cabello de causa desconocida que a veces puede involucrar a todo el cuerpo (alopecia universal). Salvo en este último caso, el pelo suele volver a crecer al cabo de algunos meses.

¿Y qué hay del estrés? En estos casos la caída se manifiesta rápidamente y en forma de “medallón”. Su recuperación es natural y no requiere de tratamiento alguno, aseguran los especialistas. Las quemaduras o lesiones graves también pueden dejar una cicatriz en la que no crece el cabello, aunque ahora hay técnicas quirúrgicas modernas que permiten cubrir el área afectada.

Posibles tratamientos

El primer tratamiento para la alopecia androgenética aprobado por las autoridades sanitarias norteamericanas fue la loción externa de minoxidil (al 2 o 5%): una sustancia destinada inicialmente a bajar la presión y que ha probado retardar la caída o favorecer un crecimiento moderado del cabello en un porcentaje variable de pacientes que oscila entre el 15 y el 60%. Un estudio del Centro Médico Sourasky de Tel Aviv, Israel, constató mejoras cosméticas notables en sólo el 6,6% de las personas tratadas. Actúa mejor en la coronilla que en las áreas frontales de la cabeza. Se suele tolerar bien. En todos los casos hay que aplicarlo dos veces al día y de por vida. Si se interrumpe el tratamiento, a las pocas semanas cae todo el cabello que se había logrado sostener y es como si nunca se hubiera intentado detener la calvicie.

Otra opción posible la representan las pastillas de finasteride, un medicamento que en dosis cinco veces más altas se utiliza para controlar la inflamación de la próstata. Interfiere con un derivado de la testosterona. Los estudios más optimistas puntualizan que lentifica la caída en un 83% de los pacientes y que en el 66% permite engrosar las cabellos existentes. Está indicado solamente para hombres y, en principio, de por vida. Un artículo de la revista médica “Drugs” señala que el fármaco es bien tolerado, aunque puede producir trastornos de la eyaculación y disfunción eréctil en el 2% de quienes lo toman (ambos problemas se corrigen al suspender la medicación).

En cuanto a la cirugía capilar, su fundamento reside en que aquellos cabellos trasplantados en las zonas despobladas logran crecer, más allá del territorio en que hayan sido colocados. Las primeras técnicas quirúrgicas desarrolladas fueron los colgajos (que producen el efecto “vincha”) y los “punchs” (varios grupos de pelos emanan de un mismo punto, como si fueran un cepillo o los cabellos plásticos de una muñeca). Ambos métodos se dejaron de usar porque fueron un fracaso desde el punto de vista estético. Si Ud. conoce a alguien que haya sido víctima de estos engendros, comprenderá perfectamente a qué nos estamos refiriendo…

Con los avances de la técnica, el microtrasplante capilar pelo por pelo se ha constituido en la única alternativa real para recuperar los cabellos Perdidos. El procedimiento es indoloro y demanda unas tres horas. Se extraen unas 4000 raíces de la parte posterior de la cabeza, o sea, aquellas que están programadas genéticamente para crecer, y se las coloca una por una en las áreas raleadas, respetándose la distribución e inclinación natural. Los cultores de este procedimiento aseguran que el cabello vuelve a crecer para siempre y que finalmente resulta casi imposible diferenciar el original del transplantado. Será cuestión de comprobarlo…

Boris Krygel

Publicado el 1 Noviembre 2005 – 4:24 pm | por Administrator |

Publicar un comentario

Bienvenido

Reportajes es un blog de información genérica sobre diversos temas que nos rodean, aunque no sean de rigurosa actualidad.
Este blog pertenece a la red de blogs de Ocio Networks SL

¿Quieres suscribirte?

Subscribete con tu lector de feeds o a nuestra lista de correo:
Introduce tu email:
Búsqueda :