Cirugía estética: Adiós a las varices
Cirugía estética: Adiós a las varices. Descubre los avances en la cirugía estética para controlar y eliminar varices y varículas.
Una mujer está probándose ropa en su dormitorio frente al espejo. Su marido está tendido en la cama leyendo el periódico. Está indecisa y le consulta:
-Querido, ¿cuál de estas dos minifaldas me sienta mejor? ¿La azul o la negra?
-Mmmmm, creo que la azul… combina mejor con tus várices.
Este chiste -un tanto cruel, convengamos- seguramente no le causará ninguna gracia a la inmensa masa de personas que padecen esta incómoda dolencia. Las várices son una enfermedad que afecta a cerca del 60% de la población mundial mayor de 25 años, lo que no es poco… Y no se trata tan sólo de un problema estético: a pesar de que mucha gente busca hacer desaparecer las venitas
exclusivamente por motivos de apariencia exterior, éstas pueden estar ocultando una lesión mayor que debería ser analizada por un médico especialista en problemas vasculares.
Las varices se producen como consecuencia de una deficiente circulación sanguínea que provoca una dilatación excesiva y permanente en las venas. Las arterias llevan la sangre del corazón a las piernas, y las venas son unos conductos largos y elásticos que disponen de válvulas para evitar el reflujo de la sangre y la devuelven al corazón, pero algunas veces las paredes se debilitan y las válvulas dejan de funcionar.
En lugar de cerrarse para evitar el reflujo, se relajan y ceden, con lo que parte de la sangre se vuelve hacia atrás y se topa con la que sigue un trayecto ascendente. Como resultado de este camino de ida y vuelta la pared se abomba y puede llegar a retorcerse dando lugar a abultamientos permanentes, produciéndose así las lesiones características que todos conocemos.
Causas probables
Las principales causas de la aparición de várices son: factores hereditarios (entre más miembros de su familia las padezcan, mayor será la posibilidad de que usted las haya heredado), utilización de anticonceptivos (las hormonas femeninas juegan un papel importante en la dilatación de las venas), algunos trabajos en los que se ha de estar de pie durante muchas horas, o bien demasiado tiempo sentados (y esto incluye también a las labores del hogar; entre más horas se permanezca de pie, mas presión deberán soportar las venas cerca de los tobillos), oficios que se desarrollan en contacto con altas temperaturas, el sedentarismo, el exceso de peso, el consumo de alcohol y de tabaco, una dieta pobre en vitamina E y ser madre de muchos hijos (los embarazos aumentan la cantidad de sangre que tienen que manejar las venas, y el feto comprime durante largos meses las de la pelvis, impidiendo de esta manera una buena circulación).
Consejos preventivos
Las várices de manifiestan a través de síntomas como dolor en las piernas, fatiga, calambres,
inflamación, piernas pesadas, piernas calientes, aparición de moretones sin causa o con sólo tocarse, etcétera. Ni bien se empiecen a detectar los primeros síntomas pueden incorporarse estas sencillas medidas:
• Mantener las piernas en movimiento.
• No permanecer sentados mucho tiempo con las piernas inmovilizadas.
• Elevarlas ligeramente al dormir (con una almohada, por ejemplo).
• Evitar las fuentes de calor de incidencia directa sobra las piernas.
• Utilizar medias elásticas de compresión durante el día.
• Practicar deportes, preferentemente natación.
• Llevar ropa y zapatos cómodos.
Tratamientos
Las várices deberían ser tratadas por personas con título de cirujano vascular, del mismo modo que los ojos lo son por oftalmólogos y los huesos por traumatólogos. El cirujano vascular es un especialista que estudió seis o siete años de Medicina, cuatro años más de Cirugía General e hizo una sub-especialidad de dos años en Cirugía Vascular.
Hoy en día existen métodos confiables, seguros y que generan un mínimo de molestias, cicatrices, dolor o incapacidad. A continuación detallaremos los principales:
• Escleroespuma: está indicado para las pequeñas venitas, llamadas telangiectasias. Es inocuo y no produce ningún tipo de incapacidad.
• Tratamiento con espuma ecoguiada: se utiliza espuma (o “foam”) que va directamente a la vena afectada. Se coloca mediante un dispositivo especial, guiándose el médico a través de la pantalla de un ecógrafo. Se recomienda para casos de dificultad intermedia.
• Láser: es un tratamiento alternativo a la cirugía convencional, prescripto para las venas grandes y de mediano calibre. Una pequeña fibra de láser (del tamaño de un spaghetti) es introducida en la vena afectada, haciendo que ésta se colapse. Este procedimiento es practicado con anestesia local.
• Radiofrecuencia: es un tratamiento igualmente alternativo a la cirugía. Un pequeño catéter se introduce en las venas afectadas y se dispara una energía de radio que las neutraliza.
• Mini-incisiones: cuando las varices son muy grandes es necesario realizar incisiones para extraerlas. Sin embargo, instrumentos sofisticados novedosos son capaces de hacer esto a través de orificios hechos con una aguja, produciendo excelentes resultados estéticos.
• Enof: el tratamiento endoluminal de oclusión (en inglés, “ENOF”: Endoluminal Oclution Foam) es un procedimiento simple ideado para venas grandes. Es rápido y sencillo, no hay heridas ni suturas, es ambulatorio y la recuperación es casi inmediata.
• Termocoagulación: se aplica con una aguja muy fina que se introduce en la varicosidad y que envía un impulso térmico regulado que la hace desaparecer inmediatamente. Al final de cada sesión el paciente no siente ningún tipo de dolor.
Boris Krygel
Publicado el 25 Octubre 2005 – 5:20 pm | por Administrator |

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